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A partir del 14 de octubre iniciamos la que va a ser nada menos que nuestra décima temporada de colaboración en el espacio cultural "La torre de Babel" de Aragón Radio, dirigido y presentado por Ana Segura. Como en años anteriores, la colaboración de...
Fortificación para la cual se han aprovechado dos gradas naturales en escarpe y concéntricas de arenisca de forma triangular que se erigen sobre otros dos bancales pétreos.
La muralla debió de rodear todo el perímetro de la plataforma, aunque los restos conservados abarcan unos 40 metros de lienzo, con una torre, que apenas se aprecia, de planta rectangular y buena sillería. Los sillares son de unos 0,40 por 0,40 m, con restos de un tosco almohadillado, colocados a soga y tizón, aunque hay hiladas en las que se disponen sólo a tizón.
En las distintas campañas arqueológicas desarrolladas en este yacimiento se han encontrado algunas estancias excavadas en la roca. En una de ellas, de grandes dimensiones, apareció la planta de una nueva torre. En la mayoría hay series de huecos horadados en la roca para, presumiblemente, sujetar estructuras lígneas.
La puerta de entrada era accesible por una larga escalinata excavada en la roca. Tenía arco de medio punto con dovelas bien trabajadas de mediano tamaño. Apoya sobre dos torreones ahora muy arruinados.
Al conjunto debe sumarse un aljibe, situado en su parte central, cubierto por una cámara excavada en la roca y varios silos, de sección semiesférica y boca circular o rectangular, con reborde para colocar una tapadera.
En numerosos pueblos altoaragoneses podemos encontrar casas tradicionales dotadas de elementos defensivos, entre los que destacan los grandes torreones que protegían los puntos más débiles de las casas. La mayor parte fueron construidas en la segunda mitad del siglo XVI, caracterizada por una prosperidad económica que se conjugó con un aumento del bandolerismo y los conflictos sociales. En estas circunstancias tanto los nobles como todo ciudadano acomodado que pudiera permitírselo se preocuparon por defender sus hogares, dejándonos más de un centenar de casas torreadas que han sido declaradas Bien de Interés Cultural.
Jesús Vázquez ObradorSabiñánigo, Comarca del Alto Gállego, 2002